El gran reto de afrontar el dolor crónico durante la crisis del coronavirus.

Dolor crónico y Coronavirus

El 17% de la población española sufre dolor crónico. Si ya antes eran invisibles para la sociedad, ahora aún más. Muchos forman parte del colectivo de riesgo por su patología autoinmune y otros, si enferman, tienen un alto riesgo de que su dolor incremente.

Citas con profesionales sanitarios canceladas, dificultades para hacer ejercicio, problemas de sueño y para mantener una alimentación adecuada, ruptura de las redes de apoyo…

Esto viven las personas con dolor crónico en la situación generada por el Coronavirus y el confinamiento.

Ana es una paciente con Artritis Reumatoide. La persona que limpiaba su casa, la que le paseaba a su perro y el fisioterapeuta que veía semanalmente, ya no pueden venir a darle ese apoyo. Esto supone una gran dificultad para realizar sus tareas de autocuidado, una fuente de estrés y un notable incremento del dolor. Además, eran las personas que veía con más frecuencia, ya que su familia vive en otra ciudad y hace tiempo que no puede trabajar.

Este es un ejemplo de las circunstancias por las que pasan las personas que sufren dolor o enfermedades crónicas en una situación como la generada por el COVID19.

Las personas con dolor hacen un esfuerzo diario por salir adelante. Se mantienen estables física y emocionalmente a base de rutinas de ejercicio adaptadas, el apoyo social de su entorno, el apoyo de los profesionales sanitario y de momentos de descanso y distracción.

Sin embargo, ahora sufren un retroceso en su evolución por este parón en su actividad.

Como atenuar los efectos de la crisis del coronavirus en las personas con dolor crónico.

Actualmente los recursos digitales nos permiten dar soporte para superar esta situación. Con la terapia online podemos proporcionarles el apoyo que necesitan. Las recomendaciones que mis pacientes están valorando como más útiles son las siguientes:

  • Seguro que después de tiempo con dolor habías encontrado estrategias que te servían para mantener al dolor a raya o al menos atenuarlo, y aunque puede resultar más difícil mantenerlas en estas circunstancias y es necesarias adaptarlas es muy importante hacerlo.
  • Si hay una recaída del dolor no te dejes arrastrar por lo pensamientos del tipo: “he empeorado tanto que no podré recuperarme”, “después de tanto esfuerzo por mejorar ahora he retrocedido meses” o “de esta ya no me recupero”.

La experiencia me dice que las personas con dolor son capaces de sacar fuerzas de donde no las hay para seguir adelante. Ahora es el momento de recordar todos los momentos difíciles superados y confiar en la capacidad de uno mismo para recuperar lo perdido transitoriamente, igual que has hecho en otras crisis.

  • Mantener el estado de ánimo estable: para muchas personas es esencial controlar el estrés y la ansiedad, ya que las alteraciones del estado de ánimo incrementan la aparición de crisis o agravan el dolor. En este caso puede ser útil practicar técnicas de relajación y seguir estas pautas.
  • Hacer ejercicio de forma adaptada: según el problema de cada paciente y teniendo en cuenta el entorno, algunos profesionales especialistas en ejercicio físico para personas con dolor nos dan sus pautas como se puede ver en el siguiente enlace de Daniel Molina https://www.facebook.com/dmolinagarciamora/videos/10219880813205083/
  • Mantener una rutina diaria: con objetivos diarios y a medio plazo, momentos de actividad, de descanso y de ocio.

En definitiva: mantener aquellas estrategias que antes eran útiles para disminuir el dolor o evitar crisis, aunque haya que modificarlas y adaptarlas a las necesidades actuales, porque todo suma para estar mejor.

¿Te animas a probar la terapia online o quieres comentarme tu experiencia? Puedes dejarme un comentario o enviarme un mensaje en el formulario.


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